¿Sirve el que sirve?

 

Para que el servidor público preste un auténtico y eficiente servicio, al ciudadano que lo solicita o requiere, es indispensable que aquel lo realice en las condiciones adecuadas de tiempo, espacio, conocimiento y salario.

            Usted amigo lector se ha preguntado ¿cuál es la jornada laboral de un policía, de un médico, de un burócrata profesional cualquiera que sea su ciencia, arte u oficio? quienes se desempeñan en cualquiera de los distintos niveles del gobierno y que en este país, los hemos adoptado para hacer posible la convivencia en sociedad.

            Es innegable por ejemplo, el hecho de que en el Poder Judicial Federal, reciben unos magníficos salarios, pero que la gran mayoría de servidores públicos, lo hacen en jornadas extenuantes y que por razón natural, es fácil que se pierda la calidad en su servicio, aunado a la problemática familiar que les genera necesariamente, la escasa o nula convivencia con la familia y que de poco o nada sirve la opulencia material, cuando la fortaleza la da el afecto, la atención y el cuidado que recíprocamente se dan los integrantes de una familia que conviven lo suficiente y así, generar un estado emocional adecuado que conlleve a un sano juicio para juzgar a sus semejantes.

            En otro rubro tan delicado y tan importante como lo es la medicina, vemos cómo los médicos tienen que atender a un sin número de derecho habientes, como lo es el caso del seguro social y demás entidades públicas del sector salud, que derivado de la cantidad de derecho habientes asignados a su jornada laboral, aunado a que hay quienes además, trabajan sábados y domingos para cubrir la jornada laboral de cuarenta horas,  hace evidente sin temor a equivocarme, que aquel galeno, después de ocho horas y con el número de usuarios que ya atendió, su capacidad para el resto de la jornada, tendrá que ser mínima y por ende, la calidad de su servicio de poco o nada le servirá al usuario, pues este requiere una adecuada y urgente atención a su padecimiento. Desafortunadamente lo anterior no es novedad, pues tiene muchos años esa situación, pero que también hay que decir, que es innegable la negligencia médica, la que se presenta día a día y que ya es hora de que se atienda con urgencia esta conducta laboral desplegada por los médicos.

En el resto de la administración pública, llámese municipal, estatal o federal, tampoco se ha atendido al servidor público para que reciba un salario digno y deje de estar buscando en su servicio, la manera de generarse la dádiva, pues también es cierto las muy prolongadas jornadas de trabajo que se cubren sin horas extras, lo que desde luego, como ya lo he comentado, trae aparejado que la prolongada actividad laboral se aparte de un servicio público eficiente, oportuno y hay que destacar que en el ámbito de la procuración de la justicia, el servicio público tiene un ingrediente más a considerar, como lo es el riesgo de trabajo que se genera al llevar a cabo la función de su servicio y que de seguir viendo la sociedad, la ineficiencia del servidor público y la omisión por parte de quien espera recibir un servicio público digno, oportuno y eficaz, se cae en un círculo vicioso que desafortunadamente, se vive en muchos rubros del servicio público y que la sociedad lo señala con índice de fuego, pero también creo que es cierto que en el pedir está el dar.

Es verdad que hay muchos funcionarios que perciben salarios inmerecidos y ofensivos,  como el de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y algunos otros funcionarios de la administración pública, pero no menos cierto lo es, que el servidor próximo al ciudadano, no tiene las condiciones adecuadas para desempeñar su función, por lo tanto, no se puede pedir a alguien lo que no tiene para brindar un servicio adecuado, creo que los sectores de la economía y las distintas ramas de la ciencia, deberíamos estar pendientes y atentos a que el responsable del servicio público, también cuente con las condiciones y elementos necesarios para brindarlo y así poner un hasta aquí a este tema tan lacerante como lo es la corrupción y la ineficacia de algunos servidores públicos que no cumplen con su encomienda.

De ahí la pregunta ¿cuenta el servidor público con las condiciones adecuadas para brindar un servicio?, porque también tiene derecho a un trabajo y un salario digno, que le permitan vivir dignamente.

Otra vez compañeros abogados, me parece que nos llama nuestra profesión a cumplir con nuestro compromiso social.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

locb15@hotmail.com

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

Se el primero el comentar. en "¿Sirve el que sirve?"

Deja un comentario

Tu e-mail no será publicado.


*