‘El escarnio y la ignorancia’

De acuerdo a la Real Academia Española el escarnio es el acto de mofarse de algo o de alguien, desde luego con el ilícito e indebido propósito de buscar la afrenta de ese algo y ese alguien y no precisamente un acto puro de información a la audiencia o a los lectores, a través de los medios de comunicación y que el desconocimiento de la ley que no es otra cosa más que ignorancia, no exime de responsabilidad civil o penal a quien la infringe.

                Sin que me erija oficiosamente o como usted lo quiere considerar mi apreciable lector, del caso atribuido al Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado y que más que justificar la ignorancia de los diputados que lo eligieron como magistrado y que al momento de su designación por aquella legislatura, los hechos ilícitos que han servido de denuedo en la persona del presidente y peor aún de la institución del Supremo Tribunal de Justicia, diciéndose que el expediente que constituyó su proceso no aparecía, no obstante que  la ley establece que todo ese tipo de expedientes, una vez  transcurridos diez años deben de ser destruidos y sobre todo cuando el condenado si es el caso, cumplió con la sociedad compurgando la pena impuesta por cualquiera de las distintas formas que establece la ley.

                Me surge la necesidad de abordar el tema más que por pretender reivindicar a alguien, por la cobardía de no hablar  como lo decía Abraham Lincoln, cuando se deben de decir las cosas, pero lo es aún peor, cuando se hace leña del árbol caído y ahora se acomiden a prenderle fuego para verla arder, exhibiendo a los exhibidores de una evidente falta de virilidad, de una absoluta castración para hacer y decir cuando se debe.

                Esta reflexión nace como parte del foro de abogados y de la academia y que curándome en salud, creo haberlo hecho cuando denuncié ante el Congreso del Estado la actuación de Jaime Cedeño Coral a quien se le acaba de premiar inmerecidamente con una millonada del erario público, ahora que está en retiro y que los integrantes de la Legislatura LVI  con las pruebas plenas en sus manos del hecho ilícito de evasión de presos en  contra la administración de justicia, al haber dictado en una misma causa dos sentencias, revocando la dictada por él mismo y la de sus compañeros, entre otros, el aún Magistrado José Carlos Herrera Palacios y que aquella legislatura sin justificación legal alguna, derivó al pleno del Supremo Tribunal de Justicia tales hechos denunciados, sin que hasta la fecha hayan prescrito y se haya resuelto conforme a derecho y que desde luego ningún otro compañero integrante del foro o de la academia dada la fortaleza política del imputado, jamás alguien se ha atrevido a sumarse a tal denuncia que como ya lo dije, plena y legalmente comprobados los hechos del juicio político que planteé en contra del mencionado magistrado.

                Me parece urgente que retomemos el civismo que los cincuentones y más recibimos de aquel autor Benito Solís Luna que de una manera muy clara y sensible nos dejó en aquellas obras del hombre y la sociedad, el hombre y el derecho y el hombre y la economía, a través de las cuales se plasmaron principios de convivencia en un marco que nos permitía crecer y desarrollarnos como hijos, como padres y como ciudadanos integrantes de este país,  generando un ambiente de respeto entre pueblo y gobierno que nos permitió a aquellas generaciones, tener la posibilidad de la educación, la oportunidad en el empleo en un ambiente seguro, sano y armonioso, que desafortunadamente hoy es todo lo contrario y peor aún, en un ambiente más cruel, donde los valores cívicos y morales están ausentes y al parecer en todos los estratos, tan solo por callar y omitir cuando se debe decir y de hacer.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

locb15@hotmail.com

 

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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