Un jalisciense de sepa

Un jalisciense de sepa

Don Flavio Romero de Velasco el día de ayer dejó esta vida, pero nos dejó un legado a todos los jaliscienses, sobre todo a aquellos que disfrutamos su vida de gobernador.

Dice el adagio popular que al morir le nacen las virtudes a las personas y aunque nadie somos perfectos, hay que reconocer a los hombres por sus acciones, por su dignidad, por su congruencia, por su lealtad, lo que caracterizó a don Flavio Romero de Velasco, quien  las decisiones que tomó en su calidad de gobernador siempre las sostuvo al precio que fuera, pero siempre en pos de hacer de sus actos un buen gobierno, al grado tal que como lo vimos y lo vivimos en aquella época, si su hermano violentaba la ley, fue al mismo que sometió.

El que escribe  concluía mi carrera de estudiante cuando llegó al gobierno don Flavio Romero de Velasco y llámese estudiantes, líderes laborales y todos aquellos que pudieran alterar el orden jurídico y la paz social, con una mano firme les sometió, hasta al mismo poder judicial, pues en esa época renunciaron todos los jueces  y magistrados, con sus muy honrosas excepciones  y el rescate de algunos de ellos que volvieron a su cargo e inclusive  mejoraron su condición hasta llegar a ser magistrados. Soportó de pié los embates de la política y la crítica insana, que como decía Fidel Castro al inicio de su lucha, la historia nos juzgará y a don Flavio Romero de Velasco lo reconoce hoy que se va como un jalisciense que le cumplió a su estado y a su patria.

Desde luego sé que habrá quien discrepe de mi opinión y de antemano tiene mi respeto, porque el hecho del accidente político de don Flavio Romero de Velasco, el cual trajo aparejado que fuera privado de su libertad, no cambia el concepto que gran parte de la sociedad jalisciense guardamos de él. Es entendible que en la política de nuestro país sucedan estas cosas, pues es innegable  que desafortunadamente en su época, así como en la de don Guillermo Cosío, se hizo la justicia de la política y no la política de la justicia, que es lo que hoy y siempre debió y deber ser el derrotero en que se conduzca este país, pues solo esa directriz  nos va a llevar a un mejor puesto que haga que esta generación y  las venideras restablezcan su crecimiento y fortalezcan su desarrollo, así como estos hombres lograron hacer de nuestra tierra un estado próspero, estable, seguro y justo para nacionales y no nacionales, para quienes tienen mucho y para quienes tienen poco, pues como dicen por ahí, nadie discrimina a nadie, solo se discrimina uno por su apatía, cobardía, deshonestidad e incongruencia.

Hay que seguir el ejemplo de hombres como don Flavio Romero de Velazco para que en esta oportunidad que nos da la vida de servir a la sociedad desde cualquier espacio, lo hagamos en esa frecuencia de la buena sepa y deleguemos un estado digno y decoroso para quienes se quedan.

Descanse en paz don Flavio Romero de Velasco, mis más sinceras condolencias para la familia Romero Castillero.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

locb15@hotmail.com

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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