La pobreza de la Suprema Corte

La pobreza de la Suprema Corte

Pinches ministros, a los homosexuales no y a los heterosexuales sí. Por qué al heterosexual se le ha de imponer el símil de su contrato conyugal  con el del homosexual, así como se encuadra en el Código Penal el feminicidio que al sexo opuesto supuestamente nos discrimina, porque la Constitución refiere también, que el hombre y la mujer ante la ley somos iguales.

Me parece espléndida la miseria intelectual de los ministros que quisiéramos fuera lo más excelso de los juristas de este país, que cualquier criticón que tiene al alcance cualquier medio de comunicación y que se constituye juez y fiscal de los mexicanos, aplaude y ensalza tan estulta decisión y sobre todo del total de los ministros.

Es sabido que el matrimonio es un contracto que se suscribe mediante un acto jurídico en el derecho romano y en todos los sistemas jurídicos del mundo, no obstante que desde que el mundo es mundo, ha existido la heterosexualidad y la homosexualidad y a la unión de dos heterosexuales mediante un contrato se le denominó matrimonio como lo precisé en uno de mis artículos  en el pasado mes de julio, a través del cual expresé el por qué se le denomina matrimonio y en esa misma ocasión puntualicé que a la unión mediante un contrato de personas homosexuales del mismo sexo la definición etimológica que les corresponde es androgamia y ginegamia.

Ojalá que los ministros no estén distrayendo la atención de la sociedad de otros eventos que afecten  los intereses de la nación, pues bien pudieran haber establecido el criterio para que cumplieran con lo que quieren hacer parecer como un noble propósito de justicia para todos, que de ser así y por las razones que invoqué en líneas atrás me parece que con un dedo más de inteligencia que tuvieran, pudieran haber establecido la existencia en nuestra legislación de un contrato más y un libro más del registro civil, en el que se estableciera el contrato de andogramia y ginegamia que desde luego no resultaría discriminatorio para alguien, porque se está creando una institución o instituciones que la sociedad demanda y que a través de su resolución, la cual aún no se publica, pudieron haber orientado jurídicamente a nuestra actual legislatura en tal sentido y no simplemente establecer los criterios, según los medios de comunicación de que la legislación vigente es discriminatoria al no permitir el matrimonio entre homosexuales, personas a quienes respeto totalmente.

Este tema da para escribir más páginas, pero por el espacio no es posible, espero haber dejado clara mi idea y mi posición de respeto a la diferencia sexual de cualquier individuo, a quienes les reconozco su perseverancia en su lucha por su reconocimiento en la ley, así como la pena que me causa la falta de solidaridad en el gremio de los abogados por tantas cuestiones que deberíamos impedir como entre otras, la designación de sendos ministros de la corte que hoy el país tiene que padecer

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

locb15@hotmail.com

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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