La reivindicación de la Corte

La reivindicación de la Corte

Qué pena que durante varios años la Suprema Corte de Justicia de la Nación despilfarró tanto dinero en publicidad engañando o creyendo que engañaban a la sociedad mexicana y al parecer sí lo hicieron con la Organización de Naciones Unidas, sosteniendo que era una institución garante de los derechos humanos.

Hasta la semana pasada la Corte, a mi juicio, amedrentada por el resultado que tuvo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la investigación del caso Ayotzinapa  en el que no obstante que al sentido común del más ingenuo, le parecía absurdo el resultado de la investigación realizada en ese caso por la Procuraduría General de la República y que se vino a confirmar con tal investigación internacional y que la Corte al tratarse de un evento de suma trascendencia como lo establece la ley puedo haber atraído cualquier amparo planteado por cualquiera de los familiares de los jóvenes víctimas y hacer que se diera una respuesta verosímil, congruente, oportuna, honesta a los familiares que por más de trescientos sesenta y cinco días la han venido demandando.

A pesar de que se ha pretendido desacreditar  el resultado de las investigaciones de la mencionada comisión interamericana en nuestro país, al señalar que no se puede tener por cierta la afirmación de la comisión respecto al estado de cosas en la materia en nuestro país, toda vez que sólo se llevó a cabo un muestreo en menos de una cuarta parte de los estados que integran nuestro país,  lo que en principio no justifica la descalificación del dictamen sino que se debió desvirtuar lo que en ese porcentaje de Estados que son los de mayor población y en donde sistemáticamente se violentan los derechos humanos y que quienes integramos este país hemos visto durante muchos años cómo se procuró la justicia desde allá por los ochentas cuando se llenaron las cárceles de campesinos por el cultivo de la marihuana.

Qué bueno que a los Ministros de la Suprema Corte ya les despertó la conciencia y esperemos que de ahí hacia abajo como lo establece el párrafo tercero del artículo primero de la Constitución Nacional, los jueces de distrito hagan lo propio y el Consejo de la Judicatura revise las sentencias condenatorias que han dictado sus jueces de distrito de treinta años a la fecha y más de un cincuenta por ciento de los jueces deberían ser destituidos y consignados por justificar en sus resoluciones la actuación arbitraria y sistemática de los policías y ministerios públicos investigadores que se dedicaron a hacer delitos y delincuentes, lejos de investigar los mismos y hoy que la Corte decide que cuando un procesado aduce haber sido víctima de la tortura y no se investigó tal situación por parte del juez, se tendrá que reponer el procedimiento y bueno sería que los jueces por su actitud omisiva también fueran sancionados, porque el estar en la cárcel no es un premio y los jueces federales cobardes que son los más, no les tiembla la mano al momento de condenar a muchos que han sido víctimas hasta de las policías municipales y preventivas, quienes han sembrado a muchos procesados droga o armas por encargo de alguien que pretende dañar a aquel sujeto a proceso y muchas veces de sentencia.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

locb14@hotmail.com

Acerca del autor

Jorge Vargas

El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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