Igualito que el rey de España – Por: Luis Octavio Cotero Bernal –

Igualito que el rey de España

El presidente Enrique Peña Nieto permanentemente manifiesta en sus discursos el respeto a la ley y el debido cumplimiento de la misma que pareciera una alternativa tal conducta para las autoridades de este país, y no como dice el rey Felipe VI de España, que el respeto a la ley no ha sido, ni es, ni debe ser una alternativa.

Desde luego que no debe ser una potestad o alternativa el que los servidores públicos cumplan con la norma que desde el punto de vista constitucional como lo establece la protesta a nivel federal y local, los servidores públicos dicen a voz en cuello que cumplirán y harán cumplir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como todas aquellas leyes que emanen de la misma.

Es muy lamentable, válgame la expresión, cómo el máximo tribunal de este país cantinflea con sus interpretaciones y aclaraciones de la norma vigente, al grado tal que aunado a no cumplir la normatividad se atreva a legislar y lo más grave, que el Congreso de la Unión en la ley de amparo le otorgó la potestad de que sus declaraciones de inconstitucionalidad tengan obligatoriedad hasta para el propio Congreso de la Unión, ya no se diga en las legislaturas locales y cabildos municipales que en la proporción guardada cada uno construye. Si no me cree, basta se entere de la última gracia cometida por la que debería ser la Suprema Corte de Justicia de la Nación donde once mercenarios a quienes les otorgamos el grado de Ministros, han aprobado que el salario, el cual es el emolumento del trabajador que percibe para satisfacer las necesidades elementales de su familia para subsistir y que con tal criterio abrieron la posibilidad de que la banca a la que sirven semejantes traidores del pueblo mexicano, pueda acceder a la nómina mediante la cual se paga el salario, de forma automática, como desafortunadamente ya lo hacen desde hace mucho tiempo para cobrarse a lo chino los saldos pendientes con sus deudores dejando hasta sin alimentos a los dependientes de un trabajador ¡qué poca! por eso digo, igualito que en España.

Debiera ser ineludible la obligatoriedad de la observancia de la normatividad vigente en los tres niveles de gobierno y en todas las áreas del derecho para que aquellos principios que sirvieron de base para establecer las disposiciones constitucionales así como las leyes secundarias, no sean manipulados con propósitos aviesos para el gobernante en turno y en perjuicio del espíritu de la norma que tergiversa la intención del legislador para beneficiar intereses particulares que nos llevan a una condición incierta para todos y que ha llevado al país a una desconfianza absoluta por parte del gobernado en las instituciones que fueron creadas para nuestro desarrollo y progreso que solamente con tal conducta podemos alcanzar las mejores condiciones que nuestra sociedad demanda y aceptando que es cierto que el país y nuestro Estado han avanzado en el combate a la pobreza el respeto a la norma lo hará verdad y mejor aún, una realidad que tantos y tantos mexicanos reclama.

Aunque fuera cierto que a la autoridad no le interesan las opiniones de quienes nos atrevemos a manifestarnos por estos medios, es peor retroceder o claudicar en una empresa que es o debería ser de todos y por eso mi necedad en seguir expresando mi opinión a su amable consideración y que espero mis pocos lectores no se cansen.

Mtro. Luis Octavio Cotero Bernal

Locb15@hotmail.com

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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