CANCILLER Torre Eiffel Por: Miguel Ángel Labastida (El Canciller Kissinger)

CANCILLER

Torre Eiffel

Por: Miguel Ángel Labastida

(El Canciller Kissinger)

EN ocasiones, me gusta describirme cómo soy, independientemente de cómo me ve, o juzga la gente. De entrada, no soy monedita de ORO. El próximo 12 de agosto, cumpliré 45 años de periodista todos los días. Incluyendo sábados y domingos, semana santa, navidad, etcétera, si es que en los diarios que me hacen el favor de publicar mis escritos, trabajaran en esos días. Me dediqué de lleno al periodismo durante 38 años, en donde hacía 5 notas al día. En los últimos 8, me dedico a hacer la columna que usted está leyendo llamada TORRE EIFFEL, y desde hace un año, con 7 meses, hago un Semanario llamado EL CLARIN. Jugué beisbol profesional de los 19 a los 22 años. Sin gustarme mucho ese deporte como para practicarlo y/o vivir de él. Pude retirarme entre los 38 y 40 años de edad. Preferí el periodismo, mismo que llevo en mis venas. El beisbol no. Soy pacifista. Pudiera no estar de acuerdo con tal o cual gobernante, estatal o federal (Presidente de la República), pero por ningún motivo apoyo aquellas manifestaciones en contra de ellos ruidosas, agresivas, incendiarias, que pretenden desestabilizar al país, en donde queman camiones, edificios, gasolineras, bloquean carreteras, toman e incendian casetas de peaje, centros comerciales en donde se atropella a la gente. Se tenga o no razón. No me gusta le gente guevona. Aquell@s que obtienen un salario sin trabajar. Los tranzas. Los vaquetones. Los aviadores. Los que le dedican 2 horas o menos al día a sus labores. Esto sucede únicamente en la burocracia, en donde se incluye a funcionarios de todos los niveles y de los 3 Poderes de la Nación. Ni a los drogadictos, golpeadores de mujeres, delincuentes, criminales de cualquier ralea, etcétera. Algunos me han preguntado ¿por qué Canciller Kissinger??? Y les he contestado que así me dicen desde 1968. Estaba por cumplir 17 años. Originalmente me decían “Henry Kissinger”. Un apodo, pues. Así como al Perro Bermúdez le dicen Perro, al Gato Félix el Gato, al diputado Luis Manuel Hernández Escobedo, el Pelón, al Chicharito Hernández, el Chicharito, al Botija, el Botija, a Rubén Olivares, el Púas, a López Dóriga, el Ticher, a Miguel Herrera, el Piojo, a Leonel Messi, La Pulga y a María Félix, La Doña. Le saco la vuelta y pinto mi raya a tod@s aquell@s que anden tatuados. Evito a las personas ruidosas y agresivas, porque son un fastidio para el espíritu y para la humanidad. Repito, soy pacifista. Quiero un municipio, un estado y un país en paz. Pujante, dinámico, emprendedor, alegre, culto, próspero, con mucho empleo. Quiero gobiernos y gobernantes humanistas; sensibles, emprendedores, visionarios, honestos, entregados a sus responsabilidades. Aborrezco a todos aquellos pelafustanes revoltosos; a los incendiarios, fósiles, guevones, zánganos, parias, ratas, aviadores, corruptos. No estoy de acuerdo con los matrimonios, o parejas Gay. Pero, los respeto. Y les guardo distancia. No puedo ver a aquellos políticos que en cada elección se cambian de partido, a los arrastrados, ni a las ratas inmundas. Valoro en gran medida, a aquellos que se dedican a cumplir en los cargos que tienen. A los maestros cumplidores, (escasos, por cierto) Cómo extraño a mis maestros de primaria y secundaria. A los empleados fieles, a los buenos estudiantes. A los buenos padres de familia. A la gente honesta, sea cualquiera su actividad económica-laboral. En mis comentarios cotidianos, hablo bien de quién lo merezca, me dé o no me dé dinero. Incluso, aun cuando ni siquiera seamos amigos.

Detesto la falsedad. La traición. Cuando mucho, una vez al año se me oscurece en la calle. Leo por lo menos un libro a la semana, desde que tenía 20. Lo mismo de historia de México y del mundo, así como de arte, cultura, deporte, geografía, metafísica, superación personal, etcétera. Conozco perfectamente la historia de México, desde 1750 hasta el día de hoy, así como de Rusia, Cuba y Estados Unidos. Con detalles y anécdotas. Sé la historia de grandes hombres y mujeres del mundo (más de 100) que de una u otra manera han dejado huella de sus vidas, y aun cuando hayan existido hace más de 400 años, como Sor Juan Inés de la Cruz, aun se les recuerda. El próximo 2 de agosto cumpliré 64 años. Cuarenta y cinco de ellos como periodista. No soy perfecto. Ni pretendo serlo. Debo confesar que sí consumo drogas, desde hace unos 22 años. A veces 2 veces al día. Una en la mañana y otra en la noche. Esta, se llama ASPIRINA. Y, en ocasiones, me tomo una que otra cerveza. ¡¡Salud!!

Pero, después de todo, no todo está perdido en Varsovia.

RIO DANUBIO

A todas aquellas personas que les gusta leer la TORRE EIFFEL, así como MONTE EVEREST, de mi comadre y queridísima amiga, la doctora Esteffi Leticia Jordán, les digo que si gustan pueden ponerlas en sus muros de Facebook o bien en sus páginas de Internet, o bien, reenviarlas a sus contactos. Incluso las pueden publicar en periódicos y revistas. Les agradezco mucho a todas aquellas personas, hombres y mujeres que todos los días me abordan en la calle o bien se dirigen a mí, vía correo electrónico, o Facebook, para preguntarme o decirme algo sobre mis escritos. A l@s polític@s que me tienen en consideración, muchísimas gracias. Y a l@s que no, que Dios l@s bendiga. A tod@s muchas gracias, y que la Paz del Señor Sea con ell@s.

(e-mail: cancillerkissinger@outlook.es) (CELULAR: 311 111 29 36)

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