PARA QUÉ NOS LAMENTAMOS

PARA QUÉ NOS LAMENTAMOS

– Maestro Luis Octavio Cotero Bernal-

En particular, me refiero al gremio de abogados del que formo parte y, desde luego, a la sociedad en general de qué caso tiene, aclaro, de lamentarnos por la deshonesta y manifiesta incapacidad de las autoridades que si nos la mentamos, igual, ahí queda todo y no poner un hasta aquí con acciones legales respetuosas pero si constantes y firmes para combatir y someter a la autoridad al marco legal que le hemos dado para el ejercicio del poder y, a su vez, restablezca el orden que todos debemos guardar para salir de tan lamentable estatus.

Y no debemos aceptar, por ningún motivo, que en lugar de incrementarse el presupuesto  a las instituciones encargadas de la procuración y administración de la justicia, tanto el Ejecutivo como el Legislativo, deciden asignarle presupuesto tanto a los periodistas como a las televisoras que como vemos absuelven y condenan tanto ciudadanos comunes como servidores públicos en el desempeño de sus funciones que han influido tanto en las autoridades que han invadido con sus declaraciones un poder distinto al que pertenecen y me parece que quienes integramos el foro de abogados somos los más responsables de que esto siga sucediendo y para ello urge que iniciemos la batalla que nos obliga nuestro grado profesional para restablecer el orden legal  que se ha trastocado gravemente al consentir, tanto nosotros como los responsables de las instituciones públicas,  al no hacer realidad el derecho de información ya que se ha consentido, impunemente, el daño moral y social tanto a  víctimas como a victimarios presuntos ya que a estos, sin que exista una sentencia, producto de un debido proceso, los medios desinforman a la sociedad y dañan gravemente a padres e hijos inocentes de lo que sus familiares pudieran haber cometido ilícitamente, pero peor aún, cuando aquel procesado es absuelto porque jurídicamente no está aprobada su responsabilidad y aun así periodísticamente se atreven a denostar y a presionar, sobre todo, a funcionarios judiciales y más aun a los cobardes que desafortunadamente no faltan en el medio llevando a la institución de la procuración al peor estado de toda la historia sin que se diga y haga algo para retomar el rumbo que nos permita ser una sociedad pujante y exitosa, con mejores condiciones de vida para todos los jaliscienses.

Hay que reconocer, aceptar y soportar que dado el poderío que hasta hoy tienen los medios, resultan intocables y quienes tengamos la osadía de señalarlos hay que atenerse a las consecuencias, y ni modo, vénganos ya que como han encumbrado políticos a otros no los han dejado llegar y a uno que otro lo han bajado del nicho en que lo pusieron y no digo que a cambio de dinero porque no me consta pero como a los funcionarios habrá que checar el ritmo de vida que tienen y si coincide con el pírrico salario que la gran mayoría de periodistas persigue y, que no obstante ello, tampoco han sido solidarios para buscar un mejor estatus para la gran mayoría que conozco y sé los bajos salarios que perciben y con un ritmo de vida muy modesto.

Todo lo anterior no es obstáculo para que le exijamos a quienes procuren y administren justicia que cumplan con la ley y no se acobarden y sometan al chantaje de algún periodista o periodistas pues su función tan delicada no debe estar al arbitrio de quienes lo juzgan indebida y públicamente solo lo que la ley les mandata y que la sociedad espera de ustedes.

En mejor ocasión trataremos la propuesta del Ejecutivo de la cadena perpetua en nuestro estado, dado el espacio que ahora tenemos pero que de antemano es mejor la prevención que la represión.

Por: – Maestro Luis Octavio Cotero Bernal –

Acerca del autor

Jorge Vargas
El Lic. Jorge Javier Vargas Lopez

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